¿En qué canales de venta debe estar REALMENTE tu empresa?

Un error muy común a la hora de digitalizar tu negocio es pensar que debes estar en todas las redes sociales o que debes probar todas las estrategias de marketing que descubras, pero estar en más sitios no te va a dar más resultados, y en digitalización de negocios, muchas veces “menos” es “más”.

No te preocupes, ya que en este contenido vamos a cogerte de la mano y ayudarte paso a paso a tomar las decisiones correctas que aplican directamente a tu modelo de negocio. Simplemente sigue leyendo para empezar a marcar la diferencia en tu negocio:

El error más común

Muchas personas creen que, porque los demás lo hacen, ellos también deben registrarse en toda red social de moda que encuentren. Es común encontrar empresas que tienen Instagram, Facebook, Twitter, LinkedIN, Pinterest… ¡Y hasta TikTok! Sin embargo, en poco tiempo descubren que igual no fue tan buena idea… vamos a ver por qué.

A veces estar en todos lados es contraproducente

Estar en todas esas redes sociales en sí no es algo “malo”, pero las razones que están detrás muchas veces sí lo son. Muchas personas se ven frustradas al comprobar que estar en todos esos sitios no les da más ventas.

Entonces esas personas deciden alimentar más y más al leviatán de las redes sociales buscando formas de tener más seguidores, publicando más contenido… y dedicando cada vez más y más tiempo a estar en las redes sociales y menos a su negocio.

Esto crea un círculo vicioso en el que cada vez dedican más recursos a “estar” abriendo más perfiles, publicando más… y luego tienen que amortizar todo, por lo qu hacen más para “potenciar” y llega un momento en que…

Cuando la cosa se complica

Llega un momento que estar publicando en las redes sociales de tu empresa, buscando seguidores y contestando comentarios te quita tanto tiempo que te ves en la necesidad de buscar ayuda. Esto también pasa cuando ves tus redes sociales estancadas y no hay manera de que “crezcan”.

Entonces buscas una agencia que te cobra una pasta por hacerte una publicación diaria en cada red social, por conseguirte seguidores organizando concursos, o por meterte en aún más redes. Claro, en cuantos más “fregaos” te meten… más cobran. Y siempre es fácil “justificar” el trabajo con seguidores que han conseguido, publicaciones que han hecho… y ves crecimiento.

Claro, como tus redes sociales crecen, y esa gente parece saber de eso, confías. Al fin y al cabo “ellos son los que saben”. Y pasa el tiempo, y resulta que Facebook no enseña tus publicaciones a tus 10.000 seguidores, porque hay un “algoritmo” que va cambiando. Pasan los meses, y cada vez sirve menos lo que haces en redes sociales.

Y llega un momento en que miras atrás, ves la cantidad de tiempo y dinero que te has dejado en el camino, compruebas que tus 10.000 seguidores en redes solamente buscan “cosas gratis” en tus concursos, y piensas que esto de Internet no es para ti, o que simplemente no funciona…

Lo sigues intentando, metes más dinero, cambias de agencia, hacer cursos de “cómo crecer en redes sociales” y todo lo que se te ocurre, pero ves que no te sirve de nada, y encima resulta que tu competencia ha “tenido suerte” y saca dinerales de esto, y tú no.

Pero no es suerte, es mirar a donde verdaderamente debes mirar. Para no verte en esta situación no puedes perder el foco de lo que es importante, es decir:

Lo que verdaderamente importa

Tu empresa no está en Internet para tener seguidores o recibir likes. Tu empresa está en internet para tener más ventas. Vender más es lo que paga las facturas, y te da beneficios que reinvertir en tu negocio.

Ignora todo lo que te dicen los gurús de “crear marca” y “posicionarte en tu nicho”, ese tipo de cosas son estrategias que puedes llevar a cabo, no el objetivo. Tu objetivo tiene que ser ganar más dinero, punto.

La métrica que te tiene que interesar no son los seguidores ni los likes, son las conversiones. Cuantas ventas te generan tus redes sociales. Tener 10.000 seguidores y que no compre nadie es mucho peor que tener 50 y que todos sean clientes.

Esto no se trata de alimentar tu ego y decir “mira como de popular es mi empresa, tengo todos estos seguidores” se trata de alimentar tu bolsillo, y para eso debes vender. Una empresa que no vende quiebra, se acabó, game over.

¿Cómo puedes ganar más dinero desde tu empresa por Internet? Con una estrategia bien diseñada y basada en una serie de puntos y elementos que te permiten lograr el objetivo único y fundamental: vender más. Esto debes hacerlo de una forma acorde con tu presupuesto y expectativas. Vamos a diseccionar estos elementos a continuación:

Punto de conversión

Lo más importante que debes tener si quieres ganar dinero por Internet es un “punto de conversión”. Es decir, un sitio donde llegan tus clientes potenciales y dan el paso de comprarte tus productos o servicios.

La conversión puede variar según tu modelo de negocio, puede ser la venta de un producto, una solicitud de presupuesto, una reserva, dejar sus datos para que le llames… pero siempre va a ser una acción por parte del prospecto que te va a generar facturación.

Tu objetivo entonces va a ser que la mayor cantidad de gente haga esa acción en la que se basa tu negocio para existir. Y toda tu presencia en Internet va a apuntar a que la gente entre a ese lugar. Si nos ponemos técnicos, ese lugar de Internet tan especial es tu tu “página de conversión” o “página de aterrizaje”.

El “hub” de tu empresa

Paralelamente a tu punto de conversión, mucha gente dice que quiere “dar presencia a su empresa en Internet”, o lo que es lo mismo “que cuando alguien me busque me pueda encontrar”.

Esto es importante para generar confianza en potenciales clientes, por lo que generalmente se hace una web, al menos informativa o “corporativa”. Sin embargo otras empresas se conforman con un perfil en una red social, cosa que no recomendamos.

Este “hub” debe ser un punto de referencia actualizado que genere confianza y seguridad. Por tanto el diseño y la información que contengan debe estar orientado a eso. Muchas veces va a ser el primer contacto que la gente tenga con la empresa, o el sitio en el que van a mirar antes de comprar.

Si tienes tu propio “hub”, puedes apoyarte en él para alojar el punto de conversión. Por ejemplo, si vendes productos, es buena idea que tu web sea una tienda online. Si no, conviene al menos tener información de contacto bien visible para cerrar la venta personalmente.

No hay nada peor que un cliente potencial que intenta ponerse en contacto contigo para una compra o consulta y que no tiene forma de hacerlo.

Fuentes de tráfico

Las fuentes de tráfico son todas aquellas estrategias que pones en marcha para que más gente pase por tu punto de conversión. Aquí entran estrategias como conseguir tráfico de buscadores haciendo SEO, anuncios con SEM, las ya mencionadas redes sociales, a través del correo con e-mail marketing… y cualquier cosa que se te ocurra, como las notificaciones push, los anuncios en la tele o los flyers.

Atraer a los leads adecuados

Lo importante a la hora de elegir una fuente de tráfico es que apuntes al tipo de gente que compraría tus productos o servicios. En marketing lo llamamos “buyer persona”.

Siempre suelo poner este tipo de ejemplos: si tu público objetivo son ancianitas octogenarias no te sirve de nada hacer campañas en TikTok. Incluso aunque hay señoras muy modernas de 90 años haciendo vídeos de break dance en TikTok, no es lo que la mayoría de ellas hace, y por lo tanto no te compensa centrar tus recursos ahí.

Entonces, si realmente te compensa meterte en el follón de las redes sociales, solamente te interesan aquellas donde se encuentran tus clientes potenciales.

¿Y cómo sabes eso? La forma más fácil es preguntar a la gente que ya te compra. Lo que buscas es más gente como la que ya te compra, así de fácil. ¿No ha visto nunca la típica encuesta en un formulario que te pregunta que cómo los conociste? Es eso 🙂

Un paso más: lead nurturing

Muchas veces te interesa “educar” y “dar valor” a las personas para que puedan tomar la información de contratarte. Vas a verlo mejor con un ejemplo:

Imagina que eres una clínica de cirugía estética. Si vas a Internet a captar a la gente que busca clínicas como la tuya, te vas a dar de palos con las demás clínicas, que se están dejando un dineral en anuncios, están mejor posicionadas que tú porque llevan más tiempo, y ya han pasado por el “ensayo-error” que les de un “know how” que tú aún no tienes.

Pero ¿Qué pasaría en tu clínica estética si los clientes potenciales te conociesen a ti, y tuviesen confianza en ti antes de considerar a la competencia? Que probablemente irían a ti… ¿Lo ves utópico? No lo es, piensa lo siguiente:

Imagina una persona que está preocupada por tener, por ejemplo, los pechos caídos. De golpe no dice de un día para otro “me voy a operar”, primero busca información en internet sobre su inquietud ¿Y que encuentra? Información, con todo tipo de opiniones.

Ahora bien, imagina que tú creas un contenido para esa búsqueda y lo colocas de tal manera que esa persona se interesa por ello. Le das información de valor sobre su situación (causas, tratamientos… etc) y de ese contenido la llevas a una serie de contenidos que hacen que entienda objetivamente el problema, y pueda decidir que lo que quiere es operarse. ¿Dónde? Donde ha encontrado la información, porque ya has conseguido una relación de confianza.

Como parte del proceso, puedes ofrecer una “primera consulta gratuita” donde “un profesional puede darle información específica para su caso”. Y de una búsqueda en Internet ya tienes a la persona sentada en tu clínica, lista para recibir presupuesto.

Pues eso es “lead nurturing” explicado muy por encima. Este concepto forma parte de lo que se conoce como “Inbound Marketing” o lo que es lo mismo: “tener un jardín al que vengan las mariposas en lugar de ir con el cazamariposas detrás de ellas”. Pero es un tema tan complejo que ya le dedicaremos un contenido más a fondo en el futuro.

A lo grande: diversifica canales de venta

Vale, imagina que ya tienes tu punto de conversión y le estás metiendo tráfico. ¿Cómo puedes sacarle aún más partido a Internet? Diversificando canales de venta.

Dependiendo de lo que vendas exactamente, igual te interesa registrarte en determinadas plataformas o marketplaces que ya tienen una importante base de tráfico.

Por ejemplo, para productos físicos te puede interesar tener presencia en plataformas como Amazon o Aliexpress. Para artesanía plataforma como Etsy, para hostelería plataformas como Booking, AirBNB o CoachSurfing, y a veces portales como MilAnuncios te pueden traer ventas adicionales.

También puedes llevar las ventas a tus redes sociales, con estrategias como Instagram Shopping, que vincula tu tienda online con tu perfil social para que la gente pueda directamente comprar desde allí.

Pero ojo: muchas de estas plataformas tienen un coste, por lo que no es algo que debas hacer a lo loco, y tienes que tener una buena estrategia detrás para ver resultados, empezando por un plan de viabilidad que te permita medir bien los costes.

Conclusión

Estar en internet puede ser muy buena idea, pero siempre que tengas en cuenta lo verdaderamente importante para tu empresa: vender. Si no pierdes de vista tu objetivo de tener más ventas, existen muchas estrategias que puedes llevar a cabo y ver resultados. En este artículo te hemos hablado de varias de ellas.

Por eso lo fundamental es tener un punto de conversión, lo puedes complementar con un hub, y debes buscar formas de meterle tráfico cualificado, es decir, de personas a las que realmente le interese lo que ofreces.

Paralelamente, puedes adelantarte a la competencia captando leads que van a necesitar en el futuro tus productos o servicios. Además, puedes complementar tus ventas estando en portales que ya tienen tráfico, como los marketplaces.

Esperamos que hayas encontrado útil este contenido de más de 2000 palabras gratis para ti. Si ha sido así, no dudes en compartirlo en tus redes sociales para que también le sirva a más personas. ¡Hasta pronto!

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